¿PODEMOS SER VÍCTIMAS DE UNA DOBLE IMPOSICIÓN?

En ocasiones los abogados de la compañía de seguros, tras un accidente optan por esgrimir como argumento principal la edad de los lesionados para tratar de hacer frente a una indemnización menor, ya que en principio, cuanto mayor sea la edad de los mismos, peores serán sus condiciones de salud. De esta manera, tratan de hacer ver que de haber tenido dichos lesionados un mejor estado de salud, posiblemente se habrían curado antes, siendo completa su recuperación y no presentando secuelas.

Podemos decir, casi con total certeza, que es una práctica bastante habitual por parte de algunas compañías de seguros en materia de lesiones derivadas de accidente de circulación, intentar atribuir a un estado previo de deterioro un gran número de lesiones, sobre todo las relativas a articulaciones y limitaciones funcionales, en función de la edad de las víctimas.

Así pues, en el caso por ejemplo de personas de avanzada edad que presenten un cuadro de latigazo cervical, van a ser seguramente presentadas por los abogados de la compañía como personas inmersas en un proceso degenerativo que el accidente de circulación, en todo caso, habrá agravado levemente.

A menudo se obvia que la legislación ya establece las cantidades que los lesionados en accidentes de tráfico pueden percibir en concepto de secuelas, estableciendo un factor corrector por el cual, cuanta más edad tienen los lesionados menor es el importe de la indemnización. Por consiguiente, pretender que además se recorte el número de puntos de secuela a que tienen derecho, es tratar de forzar una doble imposición a las víctimas, ya que por un lado se les quitan puntos de secuela y por otro cada punto de secuela se valora en menor cantidad.

INFORMACIÓN Y PRESUPUESTO ON-LINE